EL PAN ENGORDA (O NO…)

el pan en la dieta
¿Hay que privarse de pan para adelgazar?

La pregunta «¿el pan engorda?» es una de las preguntas que las nutricionistas han de responder más veces a sus pacientes. No sólo porque privarse del pan es un sacrificio importante para muchas personas, sino también porque cada vez tenemos más variedades de pan y más apetitosas.

Sin embargo no es una pregunta fácil de responder: el pan (un poco como todo en realidad), engorda en función de la cantidad que se coma. Su mala fama es, en parte inmerecida, ya que no tiene un aporte calórico especialmente elevado. Las calorías del pan se sitúan aproximadamente entre 250 y 280 calorías por 100 gramos, aunque dependen de la variedad. Muchos otros tipos de hidratos de carbono aportan más calorías, ¿de dónde puede venirle pues tan mala fama?

En gran parte de los bocadillos (¡especialmente de los bocadillos tamaño XL!). El bocadillo eleva el contenido calórico porque sus ingredientes (embutidos, queso, etc), aportan un tipo de grasas que combinadas con el pan, tienen un efecto engordante que no está claramente dilucidado. Aunque en teoría la suma de las calorías debería ser la que calculamos, a la hora de la verdad el hecho de tomarlo «todo junto» hace que resulte más engordante que cuando lo tomamos por separado.  Lo mismo podemos decir del hábito de mojar pan en los guisos, salsas etc: no hay nada que engorde más.

Si nos gusta el pan, pues, lo que podemos hacer sin problema es comerlo en una proporción adecuada, preferiblemente tostado (evitar la miga), sobre todo, no mezclado con las principales comidas. En una palabra: la mala fama del pan es debida a sus acompañantes: patés, embutidos, mantequillas, margarinas, mostazas, ketchup, salchichas y quesos hacen del pan una auténtica bomba calórica.

Sin embargo, prueba a tomar una rebanada de pan sin más cuando tengas hambre o un par de tostadas, un poco como tentempié y para saciarte hasta la hore de comer o cenar: haz la prueba durante quince días y comprobarás que este aporte de pan extra no te ha engordado nada. Yo hice la prueba y les aseguro que en mi caso el pan ha sido, paradójicamente, un remedio para adelgazar… Me explico: mi gran cambio de hábito que consiguió que adelgazara unos kilos que ya nunca recuperé fue debido principalmente a pasar a comer entre horas: picar algo que me impidiera llegar a la comida o a la cena con hambre feroz. Es cierto que tomé algunos suplementos para adelgazar, como el Café verde de Lamberts, pero siempre decimos aquí, aunque sea tirar piedras sobre nuestro tejado, que los suplementos no adelgazan jamás por sí solos, digan lo que digan: son sólo complementos. Lo elegí porque el café verde es diurético, contributó a deshincharme y porque a la vez es un potente antioxiante (al menos, si no adelgazas te cuidas). Pero lo que más contribuyó a mi cambio de hábitos es pasar a comer más veces al día aunque no disminuyera la ingesta diaria total. Pero volvamos al pan:

No tienes por qué renunciar a él. Incluso aunque estés permanentemente tratando de adelgazar, tomado con moderación es un alimento delicioso, muy saludable y básico en nuestra alimentación mediterránea. Especialmente si es artesanal o de procedencia ecológica y puedes conocer sus aditivos.

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