EL EPILOBIO Y LA PRÓSTATA

Epilobium parviflora
Epilobium para la próstata

Uso Tradicional del EPILOBIO:

Hipertrofia Prostática Benigna, Prostatitis, impotencia provocada por prostatitis y como ayuda en infecciones de vejiga y riñones.

 

EL EPILOBIO.

El epilobio es una planta popularizada por la herborista austríaca Maria Treben a través de su libro Salud de la Botica del Señor y se está convirtiendo en la hierba medicinal más usada y eficaz: Epilobium Parviflorum.

Estudios científicos recientes han comprobado la acción farmacológica de esta valiosa planta que contiene una importante cantidad de compuestos polifenólicos, dentro de los cuales se destacan los flavonoides.

Los componentes del Epilobio han constatado una fuerte acción antiedematosa y una potente acción antiinflamatoria.

Hay estudios del extracto fluido de EPILOBIO que apuntan a una acción antitumoral y a un aumento de las defensas inespecíficas, a una acción antibacterial, antiviral y a una importante capacidad antioxidante.

En pacientes tratados con EPILOBIO se ha percibido la disminución de los valores del antígeno prostático (PSA), acompañada de la disminución del tamaño de la próstata y de la desaparición paulatina de los síntomas anteriormente descritos.

 
 
 
¿Qué es la próstata?

La próstata es una pequeña glándula redondeada del organismo masculino. Está situada debajo de la vejiga de la orina y rodea la zona de la uretra, conducto a través del cual se expulsa de nuestro organismo la orina almacenada en la vejiga. El tamaño de la próstata en el adulto es semejante al de una castaña y su peso normal es aproximadamente 20 gr.

¿Para qué sirve?

La próstata produce un líquido que forma parte del semen. Este líquido constituye el 15% del total de semen que se expulsa durante la eyaculación.

La próstata crece con los años. Este crecimiento consecuencia de un proceso degenerativo en relación con la edad se denomina Hiperplasia Benigna de Próstata. (HBP)

Los síntomas provocados por el crecimiento:

Al presionar sobre la zona de los uréteres se produce obstrucción del flujo de orina y esto hace que más pronto o más tarde aparezca dificultad para orinar, que se suele manifestar en:

Un chorro urinario de poca fuerza.

Necesidad de orinar frecuentemente, sobre todo por la noche.

Necesidad de apretar para conseguir vaciar la vejiga.

Sensación de que la vejiga no se vacía completamente.

Dificultad para iniciar la micción o goteo de orina al acabar.

Sensación imperiosa de orinar y, en el peor de los casos, imposibilidad absoluta para orinar, que obliga a la colocación de una sonda a través de la uretra para poder vaciar la vejiga.

Además, el crecimiento de la próstata puede dar lugar a otros problemas como infecciones urinarias, sangre en la orina o alteración de la función de los riñones que solamente el especialista sabrá valorar y tratar.

Por otra parte, es también el especialista quien a partir de determinada edad (los 50 años aproximadamente) debe diagnosticar el propio estado de la próstata y descartar cualquier problema canceroso.


Tratamientos:

Medicamentos clásicos y de obligada consulta médica a base de Finasteride o de alfuzosina, doxazosina, tamsulosina y terazosina han demostrado ser medianamente eficientes, pero con algunos efectos secundarios como la disminución de la actividad sexual y otros.

También existen de plantas que se usan comúnmente en el tratamiento de la Hiperplasia Benigna de Próstata.

 

 

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