LA COSMÉTICA CERTIFICADA BIO

cosmética ecológica

COSMÉTICA ECOLÓGICA CERTIFICADA: ¿QUÉ ES?

La cosmética ecologica certificada BIO es una cosmética que nos llega con la garantía de un sello que otorga un organismo independiente y que verifica la ausencia de ingredientes potencialmente tóxicos y cancerígenos en el producto y, a juzgar por las investigaciones más recientes y por la opinión de prestigiosos investigadores y médicos, «no tan potenciales» ni mucho menos. En este post te explicamos qué tiene (y sobre todo, ¡qué no tiene!) la cosmética BIO que la hace tan saludable, y te invitamos a descubrir cuáles son las exigencias de los certificados más conocidos.

Hoy en día es fácil acceder a este tipo de cosmética, tanto internacional como nacional. Es conveniente confiar en las marcas que apostaron desde el principio por lo orgánico cuando nadie creía en ello, y no las de las grandes multinacionales que se montan al carro en el último momento tratando de aprovechar la ola. Confía en ellas (aunque sea por gratitud): saben lo que se hacen y su ética y respeto al medio ambiente está en consonancia con sus productos. De entre éstas podemos mencionar: Madara, John Masters Organics, Dulkamara, Yipsophilia, Jason, Cattier, Logona, Weleda y muchas más. Cada una de ellas tiene distintos certificados Bio, dependiendo de su país de origen.

DIFERENCIAS ENTRE COSMETICA NATURAL, CONVENCIONAL, BIO, ECOLÓGICA Y ORGÁNICA

¿Sabes cuál es la diferencia entre cosmética natural, cosmética convencional, cosmética ecológica y cosmética bio y cosmética orgánica?
No te dejes engañar por el marketing: a menudo, juega con inexactitudes.En primer lugar aclararemos que la “Cosmética convencional” está representada por grandes marcas que en la segunda mitad del siglo XX alcanzaron grandes cotas de éxito y que siempre han usado química sintética para conservar sus productos y para darles texturas y perfumes que fueran especialmente agradables o adictivos para el consumidor. Dichos ingredientes están en estos productos en dosis no peligrosas para la salud, en principio, pero en los últimos años y con los últimos descubrimientos se ha especulado mucho sobre el potencial tóxico que poseen muchos de los ingredientes de la cosmética convencional (i.e., cuando se publicó que se habían encontrado restos de parabenos en muestras de tumores de mama etc).. Por eso estas marcas, que tienen a su favor un potente márketing que las ampara y una imagen de marca que por lo general, juega con el glamour, intentan también apuntarse a la fiebre de “lo natural”, de modo que en las etiquetas, en los anuncios y en las campañas publicitarias vemos a menudo la palabra “natural” utilizada con más o menos acierto.

Pero la Cosmética Natural es otra cosa. Requiere un “saber hacer particular”, un oficio y unos conocimientos que rara vez son patrimonio de estas exitosas marcas que han apostado más por la cosmética de gran consumo basada en la química sintética. Por supuesto que hay algunas marcas que ya han nacido con esta vocación y que, pese a no tener certificados BIO, nos inspiran una gran confianza porque las conocemos y sabemos que sus ingredientes están estudiados y escogidos con una vocación ecológica intachable. Es el caso, por ejemplo, de ALQVIMIA, y también pueden haber pequeñas empresas de cosmética ecológica que no posean el certificado por la sencilla razón de que obtenerlo es un proceso costoso que algunas empresas no se pueden permitir. Una solución para estar segura es leer atentamente la etiqueta o preguntar a un experto. Otra solución, rápida y fiable, es asegurarte de la procedencia ecológica de los ingredientes a través de los certificados ecológicos.

EN RESUMEN:

  • Cosmética Convencional: Contiene química sintética habitualmente.
  • Cosmética Natural: Puede contenerla si no tiene certificado.
  • Comética Bio: Tiene certificado Bio o Eco, que garantiza la ausencia de química sintética.
  • Cosmética Orgánica y Cosmética Ecológica: son términos equivalentes a «Cosmética Bio», sólo que dependiendo de los países, esta cosmética certificada se dnomina «orgánica», «bio» o «ecológica».

 

LOS CERTIFICADOS, ¿Qué nos garantizan?

Los certificados de cosmética BIO garantizan que el producto contiene activos vegetales de cultivo ecológico donde no se han usado pesticidas ni abonos petroquímicos. Nos garantizan que no contiene parabenos, colorantes, conservantes, siliconas ni sustancias animales. Nos garantizan que el proceso de elaboración es respectuoso con el medio ambiente y nos garantizan que, por supuesto, son cosméticos no testados en animales.

La cosmética Bio ha de cumplir una serie de normas para obtener el certificado y pasar por un exigente proceso donde desde la materia prima hasta el producto final es revisado por por mecanismos de control que organismos reguladores que certifican la calidad del producto y les otorgan el sello correspondiente.

*IMPORTANTE: En los requisitos que se exigen para la obtención de certificados, se podrá ver que nunca se exige un 100% de ingredientes ecológicos. Ellos es debido a que los cosméticos normalmente tienen entre un 50 – 80% de agua, y que el agua no se puede certificar como orgánica. (Sólo en el caso de tratarse de aceites podríamos hablar de porcentajes tan absolutos como el 100%).
CERTIFICADOS DE COSMÉTICA ECOLÓGICA

Existen numerosos certificados, cada uno de ellos con distintas exigencias: Ecocert (Francia), Cosmebio (Francia), BDIH (Alemania), USDA (USA), OFC (Australia), Soil Association (Reino Unido)… Y también en nuestro país diversos organismos están empezando a certificar los ingredientes de la cosmética, como es el caso de CPAEN (Consejo d la Producción Agraria Ecológica de Navarra), que certifica desde hace años cosméticas tan impecables en su elaboración como lo son las de Yipsophilia o Dulkamara.

Aquí vamos a hablaros sólo de los tres más conocidos, Ecocert, Cosmebio y BDIH, y con ellos el consumidor puede hacerse una idea de qué va a encontrar en la cosmética Bio certificada.
Ecocert (Francia)
Este tipo de certificado ecológico, que podemos ver en marcas de cosmética ecológica como Cattier o Pranarom, Puressentiel, exige:

  • La utilización de ingredientes procedentes de recursos renovables y transformados por medio de procedimientos respetuosos con el medio ambiente. Ecocert comprueba la ausencia de transgénicos, parabenos, fenoxietanol, nanopartículas, silicona, PEG, perfumes y colorantes sintéticos, ingredientes de origen animal (excepto productos naturales en sí mismos: leche, miel, etc.). También comprueba el carácter biodegradable o reciclable de los embalajes.
  •     -Un 95% de los ingredientes han de ser naturales o derivados de fuentes naturales.
  •     -En cuanto a los ingredientes vegetales, un 95% han de ser procedentes de la agricultura orgánica.

Cosmebio (Francia)

Cosmebio, que al igual que Ecocert certifica marcas como Pranarom, Cattier, etc, exige los siguientes requisitos:

  • Verificar la ausencia de transgénicos, PEG, parabenos, fenoxietanol, nanopartículas, silicona, perfume y colorantes sintéticos.
  • Que el producto no haya sido testado en animales
  • Que al menos un 95% de los ingredientes tienen que ser naturales o derivados de fuentes naturales.
  • Que al menos un 95% de los ingredientes vegetales deben ser producidos por agricultura ecológica.

BDIH (Alemania)
El BDIH es el certificado que un país (Alemania), pionero en la cosmética natural con certificado ecológico. Por ello lo solemos ver en cosméticas alemanas como Weleda o Lavera. BDIH exige:

  • Que la transparencia para el consumidor sea máxima: los productos han de ser lo más naturales posible, etiquetados con veracidad y exentos de plantas genéticamente manipuladas.
  • Que los ingredientes vegetales provengan de cultivo biológico, o en todo caso de cultivos controlados (BDIH no impone un porcentaje determinado).
  • Que no contengan colorantes sintéticos, perfumes sintéticos ingredientes etoxilados, siliconas, parafinas y otros derivados del petróleo ni tampoco productos esterilizados mediante tratamientos radiactivos.
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